Abrid los brazos, la mente y repartíos
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia,
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas.

De pequeño me impusieron las costumbres,
me educaron para hombre adinerado,
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.

Hay que dejar el camino social alquitranado
porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas;
hay que volar libre al sol y al viento,
repartiendo el amor que tengas dentro.

 

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